En bombas dosificadoras, centrífugas y de desplazamiento positivo, las juntas tóricas en bombas para medios corrosivos forman la barrera entre el medio y los componentes mecánicos. Deben evitar que sustancias agresivas como ácidos, soluciones alcalinas o líquidos con cloro penetren en rodamientos o superficies de sellado. Desde el punto de vista del diseño, se trata de un equilibrio óptimo entre deformación elástica y estabilidad química.
Cuando la junta tórica mantiene su forma y al mismo tiempo resiste al valor de pH y a la temperatura del medio, la bomba sigue funcionando sin fugas. De este modo, estos sellos desempeñan un papel decisivo en la fiabilidad operativa de las instalaciones de tratamiento de agua potable y aguas residuales.
La elección del material de sellado es crucial. Las juntas tóricas en bombas para medios corrosivos se fabrican a menudo con EPDM, FKM (Viton®) o NBR, según la composición del medio bombeado. El EPDM es ideal para soluciones acuosas, ácidos débiles y medios alcalinos, y cumple con normas de agua potable como WRAS y KTW. El FKM, por su parte, ofrece una resistencia excepcional a productos químicos fuertes, aceites y sustancias oxidantes. Para aplicaciones en plantas de lodos o aguas residuales, el NBR sigue siendo popular por su resistencia al desgaste y a los aceites. Al elegir la combinación adecuada de elastómero, dureza y compresión, estos sellos mantienen su estanqueidad incluso con presiones y temperaturas variables, lo que es esencial para la fiabilidad del proceso a largo plazo.
En el ámbito del tratamiento de agua rigen requisitos estrictos en materia de seguridad, higiene y sostenibilidad. Las juntas tóricas en bombas para medios corrosivos se fabrican por ello conforme a normas internacionales como ISO 3601. Esta norma especifica tolerancias, rugosidades superficiales y dimensiones exactas, lo que garantiza que las juntas sean consistentes y fiables en uso. Además, en las instalaciones de agua potable a menudo se exigen certificaciones KIWA, WRAS, ACS o KTW, que garantizan que el material no libere sustancias nocivas al agua. Al elegir juntas tóricas con estas certificaciones, las instalaciones de bombeo no solo cumplen los requisitos legales, sino que también minimizan el riesgo de fugas, envejecimiento del material o crecimiento microbiano dentro de las zonas de sellado.
En la práctica, muchos problemas surgen por una selección incorrecta del material o un montaje inadecuado. Las juntas tóricas en bombas para medios corrosivos pueden hincharse, agrietarse o deteriorarse cuando se exponen a productos químicos para los que no están diseñadas. Una compresión excesiva o dimensiones incorrectas de la ranura también suelen provocar extrusión o deformación. Por ejemplo, los anillos de EPDM se utilizan a menudo de forma incorrecta en aplicaciones con aceites o disolventes que contienen cloro, lo que reduce considerablemente su vida útil. Al combinar un ajuste correcto y un análisis de compatibilidad con un mantenimiento preventivo, los operadores pueden evitar muchos de estos problemas y prolongar significativamente la vida útil de la bomba.
En las plantas de tratamiento modernas, las juntas tóricas en bombas para medios corrosivos se utilizan en una amplia variedad de condiciones, desde sistemas de aireación ricos en oxígeno hasta flujos de lodos agresivos a alta temperatura. Aquí se elige con frecuencia FKM o Viton® por su resistencia a la oxidación y a los productos químicos, mientras que el EPDM sigue siendo adecuado para flujos neutros o ligeramente alcalinos. También se utilizan juntas de silicona en bombas dosificadoras para cloro u ozono, donde la flexibilidad y la pureza son fundamentales. En la práctica, se ha demostrado que una combinación adecuada de materiales, adaptada al medio, la presión y la temperatura, puede reducir la frecuencia de mantenimiento hasta en un 40 %. De este modo, las juntas tóricas de alta calidad contribuyen directamente a la eficiencia y sostenibilidad de la instalación.
| Tipo de aplicación | Medio/Ambiente | Material de junta tórica recomendado | Propiedades principales | Certificaciones |
| Bombas de agua potable | Agua neutra o ligeramente alcalina | Junta tórica EPDM tratamiento de agua | Excelente resistencia al agua y al ozono, apta para agua potable | WRAS, KTW, ACS, KIWA |
| Bombas dosificadoras | Soluciones de cloro o alcalinas | Junta tórica de silicona agua potable | Alta pureza, flexible a baja presión | FDA, WRAS |
| Bombas de aguas residuales | Lodos, agua contaminada con aceites | Junta tórica NBR aguas residuales | Resistente al aceite y al desgaste, adecuada para medios mixtos | x |
| Bombas de alimentación química | Ácidos, oxidantes, disolventes | Junta tórica FKM / Junta tórica Viton | Alta resistencia química, resistente a la temperatura | x |
| Sistemas de aireación | Aire rico en oxígeno, ozono | Junta tórica EPDM tratamiento de agua | Resistente al ozono y al envejecimiento | WRAS, KTW, KIWA |
| Circulación de agua caliente | Agua de proceso 70 - 90 °C | Junta tórica FKM líquidos corrosivos | Resistente a la temperatura y duradera | x |
EPDM, FKM (Viton®) y silicona son los materiales más utilizados debido a su resistencia química y a su rango de temperatura.
Esté atento a deformaciones, residuos pegajosos o microfisuras. Estos indicios apuntan a envejecimiento o incompatibilidad con el medio.
Sí, siempre que cumplan normas como WRAS o KTW. El EPDM suele ser la mejor opción para ello.
Esta norma garantiza dimensiones coherentes, lo que reduce las fugas y los daños durante el montaje.
Depende del medio, la temperatura y la presión, pero un reemplazo preventivo tras 12 a 18 meses es habitual.